Enrique Alberto Servín Herrera
Las reacciones de tantos estadounidenses lúcidos y solidarios frente a la crisis de los menores que fueron separados de sus familias por motivos de deportación, han sido muy conmovedoras y nos recuerdan aquella vieja lección que fue magistralmente fraseada por Sófocles, hace ya más de dos milenios: Hay leyes que están por encima de las leyes.
Por otra parte, la cobardía con la que el gobierno mexicano enfrentó la terrible situación da vergüenza y debe ser motivo de indignación. ¿En manos de quién se está? ¿Cuál es la verdadera naturaleza del estado mexicano?
Detener a un desquiciado como Trump debe ser tarea de todos, ya que su inferioridad moral y su terrible poder son una amenaza para todo el planeta. Porque habría, por supuesto, otra importantísima lección que recordar: la del ascenso de Hitler al poder, con las terribles consecuencias que tuvo la incapacidad de actuar a tiempo por parte de los individuos, grupos y naciones que simplemente lo dejaron crecer.